Uñas esculpidas: ¿Qué opciones hay?

Tener las uñas divinas por más tiempo, y sin mucho esfuerzo, son las ventajas de las uñas esculpidas, que año a año ganan más adeptas.

Eso sí, ya antes de optar por este procedimiento, es importante elegir un buen profesional que sepa cuidar la salud de las uñas al instante de hacer el tratamiento, en el que acostumbran a practicarse lijados fuertes para poder fijar la uña cincelada.

Podemos encontrar uñas de acrílico, de gel, o bien de fibra, que son lo último en uñas cinceladas. Todas consisten en técnicas para cincelar o bien pegar un material artificial sobre la uña natural, pero cada método tiene sus características:

Acrílicas o bien de porcelana: las primeras en existir en el mercado de las uñas artificiales, están hechas con un polvo (polímero) y un líquido (monómero).

Son uñas bien resistentes, de un material más bien duro, mas su proceso de colocación es laborioso y acostumbra a producir un fragancia desagradable por la utilización de monómero.

De gel o silicona: equiparadas con las acrílicas, le aportan más naturalidad y brillo a las uñas, aunque no resultan tan resistentes. El proceso de colocación es más práctico que el de las uñas acrílicas y se endurecen introduciéndolas en una cabina de rayos UV.

De “acrigel”: es una combinación de las precedentes. Se efectúan edificando uñas acrílicas y colocándoles entonces una pequeña capa de gel. Por último, se introducen en la cabina de UV para secarlas.

De hilo de fibra: es lo último en uñas esculpidas. Al fijarlas, toman la manera de la uña original dándole un aspecto muy natural. Además de esto, esta técnica fomenta la salud de la uña por el material utilizado, que marcha como protector. Se edifican con una base de gel e hilos de fibra sintética y también necesitan de rayos UV para endurecerse.

Cuidados y Mantenimiento

Los cuidados de las uñas cinceladas son afines a los que habría que tener con las uñas naturales: utilizar guantes en contacto con el agua y productos abrasivos o violentos para las manos como detergentes, lavandinas, limpiadores antigrasa, etc., y evitar golpes brucos que puedan llegar a romperlas. Más allá de estas precauciones, se puede hacer cualquier otra actividad habitual, aun natación, sin limitaciones.

Cada tres o cuatro semanas, en dependencia del tipo de tratamiento y cuidado, hay que ir a retocarlas de manera que queden como recién puestas.

Related posts

La limpieza de Cutis

universomujer.com

Leave a Comment