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Convivencia y nuevo Código Civil: ¿de qué se tratan las uniones convivenciales?

 
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Fecha de última actualización:23/01/2017
Convivencia y nuevo Código Civil: ¿de qué se tratan las uniones convivenciales?
A partir del nuevo Código Civil, por primera vez se hace un lugar al afecto en las normas jurídicas al reconocer y regular las uniones convivenciales, uniones basadas sólo en el amor.

En todos los sectores sociales asistimos a un incremento del número de parejas que optan por organizar su vida familiar sin casarse, modalidad hasta ahora conocida como “concubinato”. A nivel de los vínculos afectivos y emocionales, estas uniones y su descendencia no presentan diferencias con las parejas unidas en matrimonio, pasan por sus mismas etapas y sus mismas tensiones.

Según un informe elaborado por el INDEC, a partir de los datos obtenidos en el Censo de 2010, en la Argentina dos de cada tres personas de entre 14 y 24 años que conviven en pareja, lo hacen en uniones convivenciales estables, y en el otro extremo de la vida, de cada 10 mayores de 65 años que viven en pareja, apenas uno no está casado, cifras que indican una preferencia entre los jóvenes por las uniones maritales sin papeles.

Antes de la entrada en vigencia del nuevo Código Civil y Comercial, el derecho a vivir en pareja sin contraer matrimonio no implicaba que estas uniones no configuraran "vida familiar" o no tuvieran efecto jurídico alguno, pero sí había necesidad de promulgar leyes especiales para su protección, aunque fuera de manera parcial.

Por ejemplo, el derecho a pensión, a continuar la locación de la vivienda en caso de fallecimiento del cónyuge, etc. A partir del 1° de Agosto de 2015 estos derechos han entrado de lleno en el nuevo Código. Por primera vez se hace un lugar al afecto en las normas jurídicas al reconocer y regular las uniones convivenciales, uniones basadas sólo en el amor. 

Se ha derogado la figura de “concubinato” y se las denomina de un modo no peyorativo como uniones convivenciales. Se las define como “basadas en relaciones afectivas de carácter singular, públicas, notorias, estables y permanentes entre dos personas que comparten un proyecto de vida en común, cualquiera sea su orientación sexual”. Se establece un plazo mínimo de 2 años para que la unión convivencial sea pasible de efectos jurídicos y equipara, aunque de manera limitada, sus derechos y obligaciones a las unidas en matrimonio.

Conjuntamente se crea un Registro de Uniones Convivenciales, si bien su registración no es un requisito para la probar su existencia que puede hacerse por otros medios.

Dado que elegir entre casarse o convivir sin casarse es una decisión libre de la pareja, hay ciertas diferencias que subsisten en la actual normativa: para los convivientes no a la herencia, no al régimen de bienes, no a los alimentos después de la ruptura, no a los vínculos de parentesco.

Los convivientes sólo pueden heredar siendo beneficiarios mediante un testamento a su favor que los designe como tales.

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